Noviembre 20
La mierda de ser laguense…
Si tuviera que ser guía de turistas en esta ciudad, seguramente fracasaría. No sé cuando me dejé envolver por la mediocridad de esta gente. Hoy en la tarde me preguntaban acerca de lo que me deprime y yo conteste como pueril activista globalifóbica, en vez de responder algo tan simple como: Lagos “Pueblo mágico”, me deprime. Y es verdad. Línchenme si quieren estimados conterráneos.
Me tomaron por sorpresa y no lo pensé en el momento, sino por supuestísimo que lo hubiera dicho. Como sea.
Más tarde baje al centro buscando ánimos para motivarme a empezar a trabajar en todas las tareas y trabajos finales. Me sentí inútil y fui por un cigarrillo. Me senté. Veía a todo el mundo pasar. Todos haciendo algo con su vida. Todos menos yo. Sentada ahí, fumando, sintiéndome mediocre, molesta y extrañada. Me siento incomoda. Observada. ¿Por qué hay tanta gente aquí? Quiero estar sola.
Me he fanatizado por el apocalipsis. A veces me parece (y a los demás) que es un poco enfermo. Pero la verdad es que me gustaría que se acabara el mundo. Que todos desaparecieran. Al menos así estaría el pueblo solo. Sin tanta gente. Desierto como me gusta que esté. Cierro los ojos tratando de imaginar como sería esa sensación. El vacío total. El silencio. Mi piel se eriza y el ruido de un auto me despierta de mi fantasía. Lagos de Moreno tan ruidoso como siempre.
Intente varias veces despegarme de la banca del jardín, poniendo de pretexto el cigarro que aún no terminaba (hasta sola pongo pretextos) seguí sentada. No me atrevo. De pronto me siento abatida y sola. Fuera de lugar, como cuando te encuentras en una fiesta donde no conoces a nadie pero tampoco tienes las ganas, o la osadía, de socializar. Desde hace ya mucho tiempo me siento como una forastera en este lugar.
Desearía contarle a alguien lo inútil y apática que me siento hoy. Pero Luisa no está aquí. No tengo más amigos. Pienso en Gus (otra escusa), tal vez podría ir a su trabajo. Le pediría que me escuche y luego iríamos por algo de alcohol, y tal vez terminaríamos yendo a su casa… sacaría un poco de hierba… y una cosa llevaría a la otra… y terminaría sintiéndome peor que hace un rato. Lo llamo al celular y no responde. Tal vez es una señal. Mejor regreso a casa para empezar la tarea. Caminare. Mejor tomo el camión. Sigo sintiendo miradas que me escudriñan. Paranoia. Sentada trato de evadir miradas. Me conecto a mi reproductor…
“the build up, lasted for days, lasted for weeks, lasted to long/ Our hero withdrew, whe there was two, he could not choose one, so there was none/ Worn into the vaguely announced…/ The spinning top made a sound like a train acrros the valley, fading, oh so quiet, but constant ´til it passed over the ridge, into the distances/ Written on your ticket to remind you where to stop and when to get off…”




